El sol candente y el olor a salitre dan la bienvenida a la
ciudad que administra el primer puerto en importancia del
país: Puerto Cabello. Por su ubicación estratégica,
fue de primordial importancia en la colonia y contó casi
desde su fundación con dos instalaciones imprescindibles
en esa época: aduana, debido al movimiento comercial,
y dos fortalezas militares para defenderse de posibles ataques
y saqueos.
Paseando por su pasado
Varios siglos han transcurrido y la ciudad mantiene la aduana
y sus instalaciones portuarias, que generan a su alrededor
atividad laboral y comercial que sirve de sustento directo
e indirecto para cientos de habitantes. El fuerte de
San Felipe, conocido como el Castillo del Libertador, se mantiene
como guardian de la ciudad, frente al mar, en la espera eterna
de los piratas que la acecharon constantemente en un pasado
remoto. El tiempo pasa y aún están allí. Igual
que el Fortín Solano, ubicado en una loma a la entrada
de la ciudad. Esta edificación fue construida por la
Compañía Guipuzcoana para proteger sus intereses
en la ciudad, especialmente el puerto.
Hoy El Puerto, como le llaman, conserva algunos vestigios
de su arquitectura colonial muy cerca del popular malecón.
Con algunas refacciones en las casas -unas más intervenidas
que otras- se puede apreciar la arquitectura de los espacios
familiares en esa época y de la importancia que tuvo
para la corona española. El casco histórico de esta
ciudad se extiende desde la Plaza Bolívar hasta la Casa
Guipuzcoana. Balconcito, Los Lanceros, en honor a los aguerridos
combatientes que acompañaban al General Páez, y
Bolívar son algunos de los nombres de callejones y calles
empedradas donde destacan los balcones y las fachadas con
sus grandes ventanas. Justamente en la calle Bolívar,
muy cerca de la plaza homonima, están el Museo de Historia
y Antropología "Fundación Casa De Los Próceres"
y la posada Santa Margarita, único hospedaje en el casco
colonial, referencia por lo cálido de su ambiente, comodidad
y excelente cocina.
La antigua sede de la Casa Guipuzcuana, convertida en biblioteca
pública y sede de una fundación, al este, así
como el Teatro Municipal, de finales del siglo XIX, frente
al paseo de La Marina, son puntos referenciales de la
actualidad cultural de Puerto Cabello que vale la pena visitar
por su importancia arquitectonica y trascendencia en el tiempo.
En el mismo perímetro están la iglesia de San Jósé
y el Concejo Municipal.
Ruta de las playas
Desde Valencia son 76 kilómetros por autopista, en constante
reparación, y está al norte del estado Carabobo.
Su clima es benigno todo el año promediando temperaturas
de 28 grados al sol y cuenta con una franja costera que forma
algunas de las más populares playas como Quizandal, Playa
La Rosa o la bahía de Patanemo.
La
ruta de playa, si así se puede nombrar, es saliendo de
la ciudad por los lados del puerto, camino al este, pocos
minutos después está, los astilleros y más
adelante una redoma, izquierda Quizandal, derecha La Rosa
y Patanemo.
El balneario de Quizandal, con un manteniemiento que podría
ser mejorado y deteriorada infraestructura, tiene como atractivo
el muelle para las lanchas que van a Isla Larga, a unos 15
minutos promedio de la costa. Esta isla forma parte del Parque
Nacional San Esteban y el Instituo Nacional de Parques (Imparques)
administra y vigila que los visitantes disfruten la visita
cumpliendo con las normas establecidas. esta es la única
isla del entorno que da acceso libre al público. Es estrecha
y alargada, más de kilómetro y medio, de ahí
su nombre. Los botes que prestan servicio de traslado son
grandes, bonitos y cuentan con chalecos salvavidas, cumpliendo
así con las exigencias de las autoridades marítimas,
además el costo del paseo está acorde con la cálidad
del servicio. Arenas blancas y aguas cristalinas, cálidas
y con poco oleaje, en la parte sur, lo que las hace especialmente
atractivas a los niños.
Además del puesto de Imparques hay varios restaurantes
con ofertas de especialiades marinas que ofrecen también
servicio de sillas y toldos. Pocos metros después de
Quizandal está el balneario La Rosa, en terrenos de la
naval. Se ha convertido en la playa con mejores servicios
de Puerto Cabello, ya que ofrece amplio estacionamiento, vigilancia
en todas las áreas, salvavidas, restaurantes y
caney, alquiler de toldos y sillas, duchas y baños con
agua. El mejor complemento a las aguas limpias de esta parte
del litoral carabobeño.
El servicio de restaurante es bueno, usted decide entre el
aire acondicionado y la comodidad del caney, o visitar alguno
de los cuatro comederos en la parte oeste del balneario, justo
después de las duchas, que ofrecen sus ricos consomés,
pescado, tostones y enslada a la sombra de un uvero con precios
que van desde Bs. 21.000. Esta iniciativa es plausible pues
con todos estos atractivos, porteños y visitantes acuden
con agrado con la certeza de que van a disfrutar un día
de playa.
Después de recorrer por espacio de media hora, una sinuosa
carretera costanera está el pueblo de Patanemo y a la
izquierda, la playa del mismo nombre. Una amplia bahía
con bastantes cocoteros y playa arenosa. Sus aguas son profundas
y con fuertes corrientes submarinas, por lo que es aconsejable
tomar precauciones y no alejarse de la orilla ni distraerse
al bañarse.
A lo largo de la amplia playa funcionan varios restaurantes
donde manda el pescado frito y el hervido de pescado. Una
muy bien ganada fama tienen las conservas de coco y los preparados
de mariscos que ofrecen a viva voz los vendedores ambulantes.
La amplitud de sus espacios hace que el disfrute sea mayor,
sin hacinamiento ni ruidos molestos. Cuando vaya a esa playa,
sientese a contemplar el paisaje y sienta la constante brisa
marina, se dará cuenta de lo reconfortante y especial
de este lugar.
Bocaina y Yapascua son dos lagunas del parque San Esteban;
la primera cercana al pueblo de Patanemo y se accede por tierra,
la segunda está a una distancia bastante considerable
y se llega caminando por senderos de tierra irregulares por
lo que debe preguntar antes de tomar esta ruta, o en lancha
después de unos 20 minutos de travesía. Esta última,
por lo transparente de sus aguas, es una esperiencia para
aquellos que gustan de hacer esnorkel. Está ubicada en
los límites entre los estados Carabobo y Aragua.
Si desea traslados en lancha a playas de los parques Nacionales
San Esteban y Henry Pittier pregunte en La Marina de la ciudad,
consulte precios y disfrute de un paseo cómodo y seguro.
Mirando hacia adelante
La oferta de posadas y hospedajes ha aumentado considerablemente
en los últimos tiempos para cubrir la creciente demanda
de visitantes, especialmente del centro del país, y se
extienden desde El Palito hasta Patanemo, pasando por San
Esteban.
La ciudad está en un litoral con buenas playas que se
pueden aprovechar mejor, ofrece su historia, y posee una zona
colonial llena de encanto que bien podría, aprovechando
incluso su puerto, llegar a competir potencialmente con otras
ciudades de similares características en el Caribe. Para
esto es imperioso concienciar al pueblo, mejorar los servicios
públicos y poner en práctica políticas que
ayuden a captar un mayor número de turistas. Seguro se
puede.
hvivas@eluniversal.com